Desinformación: cuando el poder te vende fantasmas para no hablar de lo que pasa acá.
21.04.2026
Desinformación: cuando el poder te vende fantasmas para no hablar de lo que pasa acá. Hay algo que se repite como un eco global: cuando la política no puede explicar lo que pasa puertas adentro, aparece el enemigo externo.
Desinformación: cuando el poder te vende fantasmas para no hablar de lo que pasa acá.
Hay algo que se repite como un eco global: cuando la política no puede explicar lo que pasa puertas adentro, aparece el enemigo externo. Pasó en Estados Unidos con Cambridge Analytica, pasó en Reino Unido con el Brexit, y ahora aparece en Argentina con la historia de “La Compañía”, esa supuesta red rusa que —según una columna de Infobae— estaría operando para influir en las elecciones de 2027 .
El mecanismo es idéntico:
si la realidad te golpea, buscá un fantasma. Si la política no cierra, inventá una trama internacional. Si la crisis es local, hacela global.
El caso argentino: una denuncia que vale más por el título que por la prueba
La columna de Infobae no trae documentos, no muestra vínculos verificables, no exhibe financiamiento, no aporta nombres propios.
Trae algo más simple: una hipótesis envuelta en geopolítica.
Y eso, en tiempos de crisis, vende.
La narrativa es conocida:
- Rusia como actor oscuro
- una red que nadie vio
- influencers que “podrían” estar involucrados
- un plan para erosionar al Gobierno rumbo a 2027
- y una advertencia institucional que suena más a guion que a investigación
Es el tipo de historia que te permite hablar de todo… menos de lo que pasa acá.
Cambridge Analytica: el ejemplo que se usa, pero no se alcanza
En Estados Unidos y Reino Unido, Cambridge Analytica explotó porque había pruebas:
- robo de datos
- contratos con campañas
- documentos internos
- investigaciones parlamentarias
- sanciones reales
- Acá no.
Acá tenemos una columna de opinión que se presenta como advertencia institucional.
Y eso no es menor: cuando la fuente es el denunciante, la narrativa ya viene inclinada.
⚡ El punto en común: la desinformación como excusa perfecta
En todos los casos —Argentina, EE.UU., Reino Unido— la desinformación funciona como comodín político.
Sirve para:
- Explicar derrotas
- justificar errores
- instalar sospechas
- disciplinar a la prensa
- blindar al poder
- y correr el eje de la discusión
Porque si el problema es Rusia, Cambridge Analytica o “La Compañía”, entonces el problema no es la economía, ni la política, ni la gestión.
Es un enemigo invisible.
Y contra los fantasmas nadie puede discutir.
🧨 La diferencia que nadie dice
En los casos anglosajones, la evidencia explotó en tribunales.
En Argentina, la evidencia todavía no apareció.
Pero la narrativa ya está funcionando.
Y ahí está el riesgo:
cuando la desinformación se usa como herramienta política, deja de ser un problema a resolver y se convierte en un arma para disciplinar la conversación pública.
🎯 Conclusión
La historia de “La Compañía” puede ser cierta, exagerada o directamente inexistente.
Pero lo que sí es real es el mecanismo:Usar la desinformación como paraguas para explicar lo que no se quiere discutir.
Y cuando la política empieza a hablar más de fantasmas que de la vida real, siempre pasa lo mismo:Los únicos que pierden son los que están abajo.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO

