El aumento que no alcanza: estatales entre el ajuste, la bronca y la pulseada sindical
09.03.2026
Mientras el Gobierno nacional anunció un aumento escalonado para estatales con el aval de UPCN, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, salió a cruzar la propuesta y la calificó de “miserable”, advirtiendo que el Ejecutivo empuja al sector a un conflicto abierto.
El aumento que no alcanza: estatales entre el ajuste, la bronca y la pulseada sindical
Mientras el Gobierno nacional anunció un aumento escalonado para estatales con el aval de UPCN, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, salió a cruzar la propuesta y la calificó de “miserable”, advirtiendo que el Ejecutivo empuja al sector a un conflicto abierto. En un país donde la inflación acumulada supera ampliamente los porcentajes ofrecidos, la discusión salarial vuelve a exponer el choque entre ajuste y derechos laborales.
El Gobierno confirmó un esquema de aumentos para la Administración Pública Nacional que, según UPCN, suma un 20,97% acumulado entre junio 2025 y mayo 2026, más bonos por $225.000. El cronograma incluye subas de 2,5% en enero, 2,2% en febrero, 2% en marzo, 1,7% en abril y 1,5% en mayo, además de un bono de $40.000 en ese último mes. Para el gremio de Andrés Rodríguez, el acuerdo garantiza continuidad de suplementos como el presentismo y descongela adicionales del SINEP.
Pero del otro lado del mostrador, ATE no compró el relato oficial. Aguiar fue tajante: “El aumento ofrecido no frena la caída del poder adquisitivo”, y acusó al Gobierno de ser “el único responsable de quebrantar la paz social”.
Y no le falta combustible para la crítica. Según el INDEC, la inflación interanual supera ampliamente los tres dígitos, con alimentos y transporte como motores del deterioro. En marzo, además, se sumaron aumentos en prepagas, luz, transporte y alquileres, presionando aún más el bolsillo de los trabajadores.
En este contexto, ofrecer subas que apenas arañan el 2% mensual es como pretender apagar un incendio con un vaso de agua. La industria sigue paralizada, el consumo cae y la apertura de importaciones golpea a los sectores productivos, tal como advierten economistas y dirigentes sindicales.
La postal es clara: mientras el Gobierno celebra un acuerdo “responsable”, miles de estatales sienten que les corren el arco. La disputa no es solo salarial: es política, económica y profundamente social. Y en la calle, donde se mide el pulso real del país, la paciencia ya no es infinita.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


