El doble colapso del norte: Del relato de la «soberanía» al desmantelamiento técnico y laboral en los yacimientos
01.06.2026
Lo que el Gobierno provincial presentó con bombos y platillos como un hito de "soberanía energética" —asociado a la estatización de las áreas de YPF a través de Terra Ignis y la transición del esquema de Roch S.A.— se transformó en el inicio del invierno en una crisis social y técnica de consecuencias impredecibles.
El doble colapso del norte: Del relato de la «soberanía» al desmantelamiento técnico y laboral en los yacimientos
RÍO GRANDE. Mientras los funcionarios celebraban convenios en Buenos Aires bajo promesas de inversión millonaria, el panorama real en el norte de la Isla es de vaciamiento, despidos indirectos y parálisis operativa.
La realidad matemática denunciada por el Sindicato de Petróleo y Gas Privado destrona el discurso oficial liderado por la ministra de Energía, Gabriela Castillo, y la gerenta de Terra Ignis, Verónica Tito. El conflicto laboral que mantiene paralizada la Planta San Sebastián expone el abismo de la transición: bajo el argumento de un cambio de operador, se barrió con la cadena de valor de diez pymes locales y se dejó a 245 familias de trabajadores contratistas en la calle.
Velitec en la lupa y la precarización de las operaciones
El desembarco de la firma Velitec S.A. como la nueva operadora elegida por el Gobierno para asociarse con la estatal Terra Ignis genera más dudas que certezas en el sector. Los registros comerciales exponen que la firma se encuentra en Categoría 3 del Veraz (alto riesgo crediticio). Lejos de los 6 millones de dólares de inversión inicial prometidos para reactivar la cuenca, en el ámbito financiero local se señala que sus representantes gestionan fondos de coyuntura para garantizar el abastecimiento básico.
Más grave aún es la falta de estructura propia en la zona norte de la provincia. A la fecha del traspaso formal de operaciones, Velitec carece de instalaciones independientes y voceros oficiales que no sean los propios funcionarios del Ejecutivo provincial. La operación se sostiene en un limbo administrativo mientras en los campos se denuncia el desmantelamiento de campamentos históricos y el retiro de maquinaria pesada.
El contraste más violento se observa en el hermetismo de Maximiliano D’Alessio, presidente de Terra Ignis. El directivo se ha llamado a silencio frente a la parálisis laboral y la incertidumbre de los operarios de planta que aún desconocen si conservarán sus puestos bajo el nuevo esquema regulatorio.
El cinismo corporativo frente a la fragilidad de San Sebastián
En las últimas horas, Terra Ignis y Velitec S.A. emitieron un comunicado conjunto donde intentan desmarcarse de la crisis aduciendo que "no son empleadoras de los trabajadores pertenecientes a las empresas contratistas" y que "no han promovido despidos masivos". El argumento formal busca eludir la responsabilidad solidaria y contractual: al dar de baja los contratos de servicios de las pymes locales para operar con una planta precarizada de apenas 100 operarios, la operadora entrante provocó de manera directa el cese de actividades de la fuerza laboral indirecta.
Mientras las empresas aducen tener "17.000 postulaciones" en una bolsa de empleo nacional, la Planta San Sebastián —vital para el suministro de gas— funciona en estado crítico. De las tres turbinas indispensables para procesar el gas y asegurar la presión en el Gasoducto Fueguino, hoy solo la unidad C640C se encuentra en servicio. Las otras dos réplicas fueron canibalizadas en los últimos meses para ser utilizadas como fuente de repuestos.
Sin empresas contratistas locales para realizar el mantenimiento técnico de emergencia a partir de esta semana, la advertencia de los delegados de base es tajante: si la única turbina activa sufre una falla mecánica por congelamiento o fatiga, el suministro de gas para el consumo residencial e industrial de toda la provincia colapsará en pocas horas.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


