Tras la controversia generada por el no acompañamiento de la Argentina a una resolución sobre formas contemporáneas de colonialismo en las Naciones Unidas, el canciller Pablo Quirno justificó la postura alegando razones técnicas y pidió "no politizar" la Cuestión Malvinas. Desde la oposición y sectores patagónicos advierten que el alineamiento con EE.UU. debilita el reclamo de soberanía.

















