SEGURIDAD SOCIAL

Hermosilla: El Gobierno nacional está despertando a la Patagonia Rebelde del siglo XXI

02.08.2018

El vicepresidente del PJ de Caleta Olivia, David Hermosilla, lanzó una serie de críticas a los dirigentes locales, provinciales y nacionales de Cambiemos por "estar llevando la Patagonia a una debacle".

Pero expresó que ante eso "empieza a despertarse la Patagonia rebelde del siglo XXI", "esa Patagonia que reivindica a Facón Grande, Antonio Soto y a los peones rurales de aquella época". 

Parangonó lo que sucedía en 1921 en Santa Cruz con la actualidad y comparó al gobierno "mitrista" y "centralista" de aquel entonces con el Gobierno de Macri. "Son los mismos hijos de puta que hacen para que la Patagonia deje de existir", manifestó en un momento álgido de su discurso.

"Ese mitrismo que que plantea que sobran provincias. Lo decía Felipe Varela en el siglo XIX, que se plantó ante el gobierno mitrista, ese gobierno que quería ajustar, y querían ciudadanía que sea porteña", acusó. "Para ellos la Patagonia siempre fue un gasto, siempre fuimos los recursos que quisieron tener", dijo.

"En esta moción, en esta Patagonia rebelde no somos más aquellos rotosos sublevados como decían a los patagónicos porque reclamaban sus derechos, y como lo hacemos ahora. Y en esta CGT que muchas veces nos cuestionan, con discusiones por fuera de las instituciones, esta CGT formada para defender a los trabajadores, les decimos que escuchen", manifestó.

Fuente: La vanguardia del Sur

comentarios
0

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

campos obligatorios

@consensopatagon
LO MAS RECIENTE
Cruces en el oficialismo tras la bandera de Malvinas exhibida por la Selección y el triunfo ante Inglaterra

16.07.2026

El triunfo contra Inglaterra no solo hizo explotar al país: prendió fuego al oficialismo. La bandera de “Las Malvinas son argentinas” que los jugadores mostraron en la cancha cayó como un baldazo de realidad sobre un Gobierno que había aceptado sin chistar la prohibición de FIFA. Y ahí se vio todo: tensiones, internas, contradicciones y un desconcierto que ni el festejo pudo tapar.