Gabbard vs. Fauci: La Inteligencia de EE. UU. reaviva la disputa por los fondos de Wuhan y los secretos de la pandemia
05.07.2026
La Directora de Inteligencia Nacional desclasificó documentos oficiales de la ODNI para acusar formalmente al exasesor médico de haber mentido bajo juramento en el Congreso. Los archivos, sin embargo, siguen sin resolver el origen biológico del SARS-CoV-2.
Gabbard vs. Fauci: La Inteligencia de EE. UU. reaviva la disputa por los fondos de Wuhan y los secretos de la pandemia
La Directora de Inteligencia Nacional desclasificó documentos oficiales de la ODNI para acusar formalmente al exasesor médico de haber mentido bajo juramento en el Congreso. Los archivos, sin embargo, siguen sin resolver el origen biológico del SARS-CoV-2.
La Directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, reactivó la polarización en Washington tras publicar una serie de documentos desclasificados de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) vinculados a los orígenes de la COVID-19. La funcionaria utilizó la documentación para afirmar que el pueblo estadounidense fue víctima de "años de mentiras, censura y encubrimientos", apuntando directamente contra los antiguos mandos científicos de la Casa Blanca.
El eje de la acusación se centra en las comunicaciones internas y reportes de informantes contenidos en el paquete de la ODNI. Según la central de inteligencia, las minutas demuestran que el Dr. Anthony Fauci, mientras lideraba el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), mantuvo un control activo sobre el flujo de fondos destinados a la investigación de coronavirus en el Instituto de Virología de Wuhan (WIV) y participó activamente en delinear las primeras revisiones oficiales de las agencias de espionaje.
La contradicción de los testimonios
La ofensiva de Gabbard busca probar que Fauci faltó a la verdad durante sus comparecencias bajo juramento ante el Congreso en junio de 2024. Los documentos desclasificados sugieren que el exfuncionario tenía un conocimiento mucho más detallado de los experimentos con virus de murciélagos y de los riesgos de bioseguridad en China de lo que admitió ante los legisladores.
Por su parte, Fauci mantiene su histórica postura de rechazo absoluto a estas acusaciones, a las que volvió a calificar de "absurdos de corte electoralista". El científico sostiene que, si bien la hipótesis de un accidente de laboratorio es plausible, la evidencia recolectada por los comités internacionales sigue inclinando la balanza hacia una transmisión de origen zoonótico natural.
Un veredicto científico que sigue congelado
Más allá del impacto político y mediático que la administración estadounidense busca explotar con esta desclasificación, las agencias de inteligencia de la primera potencia mundial (incluido el desglose de la CIA y el FBI) continúan divididas.
Los archivos publicados de forma reciente no han sido validados de manera independiente por comités científicos externos y, fundamentalmente, no aportan ninguna prueba biológica concluyente que certifique que el SARS-CoV-2 fue creado artificialmente. La maniobra de la ODNI reaviva los resquemores institucionales en Occidente, pero deja el misterio epidemiológico exactamente en el mismo lugar donde estaba.
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


