Colapso textil en Tierra del Fuego: de mil operarios en actividad hoy solo quedan 245
28.05.2026
El secretario general de SETIA, Rodrigo Cárcamo, trazó un panorama dramático sobre el sector en la isla. Denunció que solo cinco de las once fábricas históricas siguen en pie, operando al 25% de su capacidad por la apertura de importaciones, el desplome del consumo y la exclusión del subrégimen industrial.
Colapso textil en Tierra del Fuego: de mil operarios en actividad hoy solo quedan 245
Río Grande.- El sector textil de Tierra del Fuego atraviesa una de las crisis más profundas de su historia. La combinación de apertura indiscriminada de importaciones, tarifazos y el desplome del mercado interno ha colocado a la actividad al borde de la desaparición jurídica y productiva en la provincia.
En diálogo con Radio Provincia, el secretario general del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) a nivel local, Rodrigo Cárcamo, confirmó la magnitud del retroceso: "De las 11 fábricas que históricamente operaban en la isla, actualmente solo cinco permanecen abiertas, y ninguna trabaja cerca de su capacidad normal". Según precisó el dirigente, los únicos establecimientos que sostienen una actividad mínima son Armavir, Australtex, Badisur, Lavandería Fueguina y Sueño Fueguino; esta última tras superar un esquema de suspensiones.
Un desplome del 75% en los puestos de trabajo
El dato más alarmante de la radiografía gremial es el impacto directo sobre el empleo calificado. "Hoy quedan aproximadamente 245 trabajadores en actividad", reveló Cárcamo. La cifra representa la pérdida de casi el 75% de los puestos de trabajo en comparación con los casi mil operarios que registraba el sector hace apenas unos años.
"Estamos hablando de personal de planta permanente, con promedios de 25 años de antigüedad y edades que promedian los 45 y 50 años. Es gente a la que le resulta extremadamente difícil reinsertarse laboralmente", lamentó el titular de SETIA.
Esta situación provocó un principio de éxodo en la ciudad del norte provincial: mientras algunas familias optaron por abandonar Tierra del Fuego en busca de vacantes en otras regiones del país, otras intentan subsistir en la informalidad local.
El viraje empresarial: de la producción a la importación
De acuerdo con el análisis del sindicato, el escenario actual no muestra indicios de haber tocado fondo debido a un cambio estructural en las estrategias corporativas. Cárcamo denunció que el modelo económico actual empuja a las firmas locales a abandonar el perfil manufacturero. "Muchas empresas dejaron de producir internamente para convertirse netamente en importadoras. Compran el producto terminado en el exterior y lo comercializan acá".
Este esquema altera drásticamente la masa salarial de la región: "No es lo mismo una planta de producción que requiere cien operarios a una estructura logística y de ventas que se arregla con diez o veinte personas", comparó. Actualmente, las plantas operativas en Río Grande trabajan a un optimista 25% de su capacidad instalada, limitadas por el desabastecimiento de insumos y el temor a sobrestockearse en un mercado interno paralizado.
El impacto en el tejido social y el arrastre económico
El gremialista advirtió que las consecuencias de este desmantelamiento ya desbordaron las fronteras de las fábricas, afectando de manera directa el financiamiento de las obras sociales sindicales por la pérdida masiva de aportantes activos.
Asimismo, vinculó la vulnerabilidad del sector con las decisiones políticas nacionales que marginaron a las textiles durante la última prórroga del subrégimen industrial de la Ley 19.640, donde el sector textil no obtuvo los mismos beneficios ni certezas temporales que la industria electrónica.
"Si el rumbo macroeconómico no cambia, la perspectiva para la industria textil es nula", sentenció Cárcamo.
Hacia el cierre, el dirigente advirtió que el efecto dominó comenzará a sentirse con fuerza en el comercio riograndense y en las arcas públicas: "Ya vemos complicaciones en el sector petrolero y el metalúrgico. Si la industria privada se destruye, la recaudación cae y eventualmente el impacto llegará también al empleo público. Las gestiones ante Nación junto a las cámaras empresarias, lamentablemente, hasta el momento no han tenido ningún tipo de eco".
Fuente: CONSENSO PATAGONICO


